Contrato de Precio Fijo Cerrado (FFP)

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Contrato de Precio Fijo (FFP del inglés Firm-Fixed-Price) también conocido como Contratos de Precio Cerrado o Llave en Mano.

Es el tipo de contrato más común y que prefieren la mayoría de organizaciones debido a que el precio se fija de un principio y no cambia a menos que cambie el alcance del Proyecto. De esta manera, la organización contratante conoce des de un primer momento el coste total y final que deberá asumir.

La cantidad fijada y los plazos quedan definidos por el contrato inicial. Los plazos habitualmente son pactados y repartidos de acuerdo al avance del proyecto, marcado por hitos.

La oferta se basa en un estudio del proyecto suministrado por el contratista. La empresa ofertante asume muchos riesgos ya que cualquier error en dicho estudio deberá ser asumida por esta misma. La empresa ofertante debe analizar exhaustivamente el proyecto que le entrega el Contratista y añadir en el todo aquello que considere incompleto o ausente, ya que una vez se “cierra” y se firma el contrato queda bajo su responsabilidad.

Este tipo de contratos sólo son recomendables en alguno de los casos siguientes:

•Proyectos que puedan ser definidos con precisión. Debe evitarse su uso en proyectos con alto grado de incertidumbre.

•Proyectos de bajo presupuesto.

•Proyectos de poca duración o poco riesgo de variación de precios.

Ventajas

•El Contratista tiene la posibilidad de comparar ofertas y le da una idea muy fiable del coste real del proyecto y su fiabilidad económica.

•Todas las ofertas tienen la misma base, es decir, se oferta lo mismo por cada uno de los licitadores, por tanto son comparables.

•El Contratista se asegura margen de variación muy bajo, ya que los riesgos de posibles cambios son asumidos por el ofertante e incluidos en el precio ofertado.

Desventajas o Inconvenientes

•El establecimiento de un precio cerrado obliga al Contratista a no poder variar prácticamente nada una vez realizada la adjudicación, ya que si lo hace el constructor puede aprovechar la coyuntura para mejorar su posición contractual y ya no tiene competencia posible, que permita comprobar lo procedente de su postura.

•Requiere un proyecto bien definido y exacto con pocas posibilidades de error, pues cualquier variación supone dificultades seguras entre Contratista y Ofertante.